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Blog by Teresa Bonnin

Llaman a nuestro intestino el segundo cerebro, por su función “inteligente” …

Constituye la superficie de contacto y de intercambio más importante en el ser humano y su función es primordial para el buen funcionamiento de nuestro organismo.
Tiene una función metabólica al permitir el paso de los nutrientes exógenos, pero al mismo tiempo hace de defensa impidiendo el paso de agentes patógenos de cualquier origen (alimentario, viral, bacteriano, xenobiótico), esta función “inteligente” consta de cuatro líneas de defensa naturales:

  • Barrera física por sus movimientos peristálticos, que impiden la retención y proliferación de bacterias, así como su absorción a través de la mucosa intestinal.
  • Microbiótica intestinal, ayuda a absorber nutrientes e inhibe la invasión de patógenos, participando en nuestro sistema inmunitario.
  • Epitelio intestinal, 300 m2 de superficie y 300 millones de enterocitos, que se renuevan cada cuatro a seis días, formando una barrera que contribuye al mantenimiento de una permeabilidad intestinal equilibrada.
  • Sistema inmunitario intestinal que contiene del 60% a 70% de la totalidad de las células linfoides del organismo (con función de defensa contra microorganismos patógenos y función de tolerancia al impedir respuestas inmunes excesivas contra las proteínas alimentarias y contra los componentes bacterianos de Microbiótica intestinal.

¿Cómo definiríamos permeabilidad intestinal o leaky gut como la  conocen algunos?

Lo definiríamos como la facilidad con la cual el epitelio intestinal permite el flujo pasivo de moléculas, por alteración de la función “mecánica” frente a sustancias potencialmente tóxicas o antigénicas. O  dicho con otras palabras, nuestro intestino se vuelve poroso y pasa lo que no debe a nuestra sangre.

¿Que factores influyen en que nuestro intestino se vuelva poroso?

Factores patológicos como infecciones intestinales por bacterias y parásitos, (gastroenteritis infecciosas),  que al encontrar las condiciones correctas,  los patógenos crecen y se multiplican, produciendo daño en el intestino. En el  35% de los pacientes, el daño en el intestino puede prologarse durante más de 24 meses después de la infección.
Masticar poco las comidas o falta de ácido clorhídrico o enzimas pancreáticas: Cuando los alimentos ingeridos no son bien degradados, se produce fermentación y/o putrefacción intestinal, pudiendo dañar e inflamar la pared del intestino.
Deficiencias nutricionales: Las deficiencias de vitaminas y minerales, y ciertos aminoácidos, pueden provocar un intestino hiperpermeable. Por ejemplo, la vitamina B6 y el Zinc, favorecen la producción de ácido clorhídrico, sustancia indispensable para una correcta digestión; la glutamina (aminoácido) y el Zinc, permiten reparar el daño que se va produciendo a diario ( en el enterocito) y la Vitamina A es necesaria para el mantenimiento de las mucosas.
Dieta proinflamatoria: Ciertos alimentos y sustancias como el trigo, productos lácteos, azúcar, alcohol y alimentos procesados, pueden irritar el intestino, produciendo inflamación y excesiva permeabilidad. Las grasas oxidadas y las grasas trans, presentes en frituras y snacks, generan muchos radicales libres, que a la larga provocan hiperpermeabilidad intestinal.
El estrés, induce la síntesis de mediadores inflamatorios e infiltración de leucocitaria en la mucosa, alterando la barrera protectora intestinal, favoreciendo un incremento de la permeabilidad.
Tomar determinados medicamentos en exceso, como Antiinflamatorios no esteroideos (ibuprofeno, diclofenaco, naproxeno…)  y otros medicamentos como la aspirina y el paracetamol producen irritación de la mucosa intestinal, por lo tanto, daño e inflamación.
Intolerancias alimentarias o alergias, al existir intolerancias alimentarias, se producirá una inflamación e irritación intestinal, lo que permitirá el paso de sustancias potencialmente peligrosas al organismo.

 

¿Cuáles son los síntomas de tener un intestino hiperpermeable?

El 50% de los síntomas suelen ser digestivos, como gases, hinchazón, diarrea o síndrome de intestino irritable (SII), estreñimiento.
En un 10-20% alergias o asma.
En algunos casos, un posible diagnóstico de una enfermedad autoinmune tal como artritis reumatoide, tiroiditis de Hashimoto, lupus, psoriasis, o enfermedad celíaca.
Mucho cansancio, problemas en el estado de ánimo, ansiedad y/o depresión, y trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad.
Otros como problemas en la piel tales como acné, rosácea o eczema y alergias alimentarias o intolerancias alimentarias.
Y por último la obesidad, faltan más estudios que lo corroboren, pero en un estudio reciente realizado en mujeres (20 delgadas y 20 obesas) TEIXERA Y COL.  se puso de manifiesto un incremento significativo en la excreción de lactulosa en mujeres obesas, lo que sugiere un incremento en estas de la permeabilidad intestinal y mayor grasa visceral.

¿Cómo podemos con una modulación nutricional prevenir o curar la permeabilidad intestinal?

Como nutricionista, aconsejo llevar una dieta de eliminación completa, supervisada, y revisada, eliminando los alimentos tóxicos e inflamatorios durante un cierto período de tiempo. Y seguir una alimentación equilibrada, reparando con micronutrición.
¿Como reparar?
Es esencial proporcionar los nutrientes necesarios para ayudar a la propia reparación de intestino, ¿cuales?
Glutamina: Es el aminoácido más abundante en el organismo, y es el primer carburante para las células intestinales ( los enterocitos), nos  ayuda a rejuvenecer el revestimiento de la pared intestinal.
Zinc: es el elemento traza más abundante después del hierro. Influye en el estado del enterocito, interviene en la actividad de más de 200 enzimas y es indispensable en los procesos de reparación y de cicatrización de los tejidos. Tiene un papel importante en el mantenimiento de la integridad de la mucosa intestinal, y en en la moderación de las reacciones inflamatorias al actuar sobre la liberación de histamina  como modulador de membrana ( Guerrier y col.) y además es antioxidante.
Té verde: El té verde, es la segunda bebida que más se consume en el mundo después del agua. Se le atribuyen numerosas propiedades, interesantes y bien documentadas: efecto antioxidante,  por sus polifenoles, hipocolesterolemiante, anticancerigeno, antiinflamatorio ( Balentine, DA Wiseman, S.A (2000) Chimie desfalvonoïdes du té. Cha Nutr Diét 35:13-21.). Se asocia además una acción antiinflmatoria, por medio de un efecto protector contra la liberación de histamina al igual que el zinc.
Prebióticos: Son “ingredientes alimentarios no digeribles que estimulan de manera selectiva a la altura del colon la multiplicación o la actividad de un numero limitado de grupo bacterianos susceptibles de mejorar el estado fisiológico del huésped.
Lo más utilizados son dextrosa ( de trigo y de maíz) así como fructuoso entre los que hay que señalar principalmnete la insulina de achicoria. La fermentación de estos pre por algunas cepas bacterianas produce gas ( CO2, H2, CH4), acido orgánicos como el lactado y lo super Acidos grasos de cadena corta ( AGCC) como el acetato, el propinado y el butirato.
El butirato es utilizado por nuestra células del colon, a modo de sustrato y tiene un papel importante en la salud intestinal y preventivo en el cáncer de colon.
Los probióticos: se definen como microorganismos vivos que, cuando son administrados en cantidades adecuadas, otorgan igual que los prebioticos, beneficios sobre nuestra salud. Varios estudios, han demostrado que cuando hay hiperpermeabilidad intestinal, alguna cepas probióticas son capaces de modularla. Ten en cuenta que ya hay estudios clínicos de cepas especificas, para indicaciones especificas,  no todo vale para todo.

La vitamina A: por medio de sus metabolitos activos, es un agente especial en la diferenciación celular, regenera tejidos y regula el funcionamiento del sistema inmunitario. El retinol, protege el epitelio al disminuir la permeabilidad paracelular.
Conclusión: La integridad de la barrera intestinal, es esencial para evitar el paso de antigenos de la microbiótica o de origen alimentario, y prevenir enfermedades como Síndrome de Intestino Irritable, Colon irritable, alergias alimentarias y también la obesidad. La micronutrición y pautas alimentarias dirigidas por un nutricionista especializado en micronutrición, pueden evitar la hiperpermeabilidad intestinal.
Aquí tenéis una infografía resumen de @farmaadicta.
 

Infografía de @farmaadicta


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Teresa Bonnin

Hola soy Teresa Bonnin, farmacéutica co-titular de Farmacia Bonninen Palma de Mallorca yhe decidido a escribir un blog sobre diferentes temas relacionados con el mundo de la farmacia y a veces, por qué no, de lo que mas me gusta de “viajes” y “moda”.

Para los que no me conocen, soy mallorquina de pura cepa y una amante incondicional de la “Serra de Tramuntana”.

Al no haber Facultad en Mallorca, me desplacé a Barcelona a estudiar Farmacia. Y después de ser madre muy joven, a los 30 ya tenía dos niñas, me dediqué después de criarlas (ahora ya son las dos farmacéuticas) aseguir estudiando y a formarme. Hice un Master en Atención Farmacéutica Comunitaria por la Universidad de Valencia, unpostgrado en Nutrición por la Universidad de Navarra, me especialice en cosmética farmacéutica y realice varios cursos de educación y asesoría nutricional.

Hace 2 años,en el 2012 volví a la Facultad, nuevamente fui estudiante y me diplomé en Dietética y Nutrición, abriendo una zona especializada en Farmacia Bonninllamada SANUDIET

Soy una apasionada de la cosmética,y me interesa todo lo relacionado con lanutrición y la dietética, y me encantaría compartir contigo mis conocimientos y espero que te suscribas y estemos en contacto.

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