0
Mi cesta

Total:0.00

  • Tu carrito está vacio
Ver cesta
Subtotal : 0.00
Seleccionar página
Blog by Teresa Bonnin
Uno de los síntomas mas molestos al principio de la perimenopausia son los sofocos o si le ponemos el nombre más científico los “síntomas neurovegetativos”.
Se trata de una serie de manifestaciones clínicas, tanto físicas como psicológicas, que se producen involuntariamente, y  aparecen por  los cambios hormonales que se producen durante esta etapa.
Estos síntomas como sofocos, insomnio, palpitaciones, ansiedad, cefalea, dolores musculares y articulares, son los mas prevalentes y los que mayor impacto tienen sobre la calidad de vida de las mujeres perimenopausicas.

Los sofocos, son el síntoma más característico de la menopausia, puesto que lo sufren entre el 60-80% de las mujeres en este periodo. Pueden aparecer desde tres años antes de la menopausia y persistir hasta cinco años después en una de cada cuatro mujeres.

Se caracterizan por una sensación repentina de calor más acusada en pecho, cara, cuello y brazos, con  sudoración y seguida por escalofríos y aceleración transitoria de la frecuencia cardíaca, y cuando se producen por la noche suelen causar sudoración con despertares por frío o calor, con lo que el sueño se ve interrumpido y al día siguiente estamos irritables, cansadas, con cambios de humor y una nula concentración.
Desde los años 80, se puso de moda la soja para paliar los síntomas a corto plazo de la menopausia.

¿Que evidencia tiene la isoflavona de  soja en sofocos?

Dentro de los fitoestrógenos, las isoflavonas son las más conocidas por su mayor actividad estrogénica, especies como la soja  y el trébol rojo  son las que más cantidad de isoflavonas poseen.
En la soja la mayoría de las isoflavonas se encuentran en forma inactiva y pasan a su forma activa tras la acción de unas enzimas de la microbiota intestinal durante la digestión.
En el caso del trébol rojo la mayor parte se encuentran metiladas  y se metabolizan a sus formas activas  también por la desmetilación que realiza la microbiota intestinal.
Si NO!!! tienes una buena microbiota intestinal, olvidaté de que las isoflavonas se activen y hagan su efecto, su actividad puede verse alterada y continuaras teniendo los mismos sintomas.
Para el tratamiento de los sofocos, según los diferentes estudios, necesitamos el aporte de al menos entre 40 y 80 mg. de isoflavonas al día y que de ellas un mínimo de 15 mg. sea de genisteína, considerada la de mayor potencia, aunque según la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM), y los estudios de evidencia que se han hecho hasta ahora, no son el tratamiento de primera elección.
Si estas tomado soja, te preguntaras…

¿Puedo tomar isoflavonas de soja con otros medicamentos?

Ten especial cuidado y consulta con tu farmacéutico en caso de que estés tomando:
Hierro: Si te han prescrito hierro, las soja puede disminuir su absorción, se recomienda distanciar las tomas 2 horas o más.
Hormonas tiroideas: Levotiroxina. Riesgo potencial de hipotiroidismo, disminuye su efect0. Debe espaciarse la toma mínimo 2 horas, aunque se aconseja otra elección de tratamiento en estos casos, como el extracto citoplasmático de polen + vitamina E.

Raloxifeno y Tamoxifeno: hay variabilidad en el efecto según el contenido en genisteína. Mejor evitar la asociación.
Terapia hormonal sustitutiva (TSH): debido a su capacidad de interactuar con los receptores estrogénicos, no es conveniente administrar isoflavonas a pacientes en tratamiento con THS.
Es importante tener en cuenta las posibles interacciones de la soja y otros activos no farmacológicos con numerosos fármacos.
Existen numerosos complementos que pueden mejorar todos los síntomas que experimentan las pacientes menopaúsicas, consultanos!!!
 
Fuente:
Andraca L. Síntomas neurovegetativos Tema 2 Curso Menopausia. SEFAC.
Interacciones entre plantas medicinales y medicamentos 4ªparte Colegio Oficial de farmacéuticos de Bizkaia.
 

Comparte este contenido:
All search results