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Se estima que en España hasta un 20% de las mujeres que atraviesan la menopausia refieren una sintomatología severa que afecta a su calidad de vida.
En el caso de la atrofia vulvovaginal en la mujer menopáusica la prevalencia es muy alta y la gran mayoría de las afectadas no utiliza ningún tratamiento y/o tampoco se lo comenta a su médico o farmacéutico.
Es una enfermedad crónica, frecuente durante la MENOPAUSIA y a menudo no diagnosticada, que tiene un gran impacto en la salud sexual y la calidad de vida de las mujeres que la padecen. Es debida a la pérdida de estrógenos, afectando negativamente al área vulvovaginal y tracto urinario inferior.
Los síntomas más comunes son:
Con datos, se sabe que más del 87% de las mujeres postmenopáusicas experimentan atrofia vaginal, pero pocas buscan tratamiento.

Lo podemos clasificar en NO farmacológico y farmacológico.
NO FARMACOLÓGICO:
Cremas hidratantes, geles y lubricantes vulvovaginales.
Preparados de base acuosa o lipídica, con pH próximo al de la zona vaginal y dermatológicamente compatibles con la mucosa vulvovaginal:
Estas cremas, tienen resultados similares con las cremas de tratamiento farmacológico que contienen estrógenos y con el ANILLO VAGINAL: (Estring®) que luego os comento, pero solo en “casos leves”.
No tienen efectos adversos, al tratarse de productos que son considerados cosméticos y reitero que en caso muy leves o en prevención de la atrofia vulvovaginal es una alternativa a la terapia farmacológica con estrógenos.
FARMACOLÓGICO:
Los estrógenos locales son el tratamiento farmacológico más eficaz para los síntomas de atrofia vulvovaginal moderados o intensos, habiendo demostrado una mayor reducción de los síntomas comparado con hidratantes vaginales.
Se presentan en diferentes formatos, que en conjunto han demostrado ser un tratamiento seguro.
En algunos casos, pueden prescribirse fórmulas magistrales de hormonas bioidénticas combinadas con estradiol, progesterona y testosterona.
En el caso del COLPOTROFIN, medicamento más antiguo de que disponemos, sujeto a prescripción médica para su aplicación genital externa e interna, en mujeres con síntomas, se comprobó que como tratamiento tras 20 días disminuía*:
*(Weehba S, et al. Evaluation clinique de l´efficacité et de la tolerance du promestriène chez les femmes ménopusées ayant atrophie vaginale)
Con ausencia de efecto sistémico respaldado por su extensa experiencia clínica*.
*(Del Pup, et al Promestriene, a specific topic estrogen. Review of 40 years of vaginal atrophy tretament: is safe even in cáncer patients?)
Hoy en día hay terapias más recientes como las hormonas bioidénticas transvaginales y el ANILLO VAGINAL: (Estring®), un anillo de silástic impregnado con estradiol libera estrógeno local en la vagina. El anillo está diseñado para liberar 7,5 μg diarios de estradiol durante un período de 90 días, momento en que debe reemplazarse por un nuevo anillo.

Otro TRATAMIENTO ORAL es el OSPEMIFENO (Senshio®60 mg) es NO hormonal para la atrofia vulvovaginal moderada/severa en mujeres postmenopáusicas que no son candidatas al tratamiento con estrógenos locales.
Se trata de modulador selectivo de los receptores de estrógenos (SERM) que actúa como un agonista estrogénico en la vagina y hueso y parece no tener un efecto estrogénico clínicamente significativo en el endometrio o mama.
Espero haberos aclarado todas las dudas sobre los diferentes tratamientos en atrofia vulvogenital, podéis comentarme en el blog, todo lo que os preocupa sobre este tema y cualquier otro de la Menopausia.
Una frase para este post: "En atrofia vulvovaginal reafirma tu bienestar”