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La coenzima Q-10 se presenta en nuestro organismo en tres formas en función de su estado de óxido/reducción.
La forma oxidada se denomina ubiquinona (Q), la forma reducida ubiquinol (QH2) y existe un estado intermedio de óxido-reducción en el que la molécula se denomina ubisemiquinona (Q).
Se ha encontrado en todos los tejidos y órganos del cuerpo, con concentraciones más altas en el corazón.
Cuando nos vamos haciendo mayores el cuerpo produce menos coenzima Q10 en las mitocondrias de las células, que son las responsables de la producción de energía celular.
Una falta de Q10, se ha asociado a fatiga e intolerancia al ejercicio, y de forma crónica a enfermedades cardiovasculares, obesidad, migrañas, hipertensión, distrofia muscular y Parkinson.
La coenzima Q10 exógena previene la deficiencia
En la carne y el pescado es donde encontramos mayor cantidad de coenzima Q10, pero a veces no es suficiente con lo que aportamos con los alimentos.
Una deficiencia primaria se asocia con mutaciones en genes individuales de Q10, y precisa de aporte exogeno.
La concentración de CoQ10 en el organismo está determinada por la edad, sexo, raza, así como por la salud individual. Las concentraciones séricas normales Q10 son 0.7-1.0 µg / ml.
La dosis oral terapéutica para mantener concentraciones saludables son 50-150 mg de coenzima Q10 por día (2 mg de CoQ10 por kg de peso corporal / día). Sin embargo, cuando ocurre una deficiencia, se aconseja una dosis oral más alta.
La mujer en la etapa menopaúsica, tiene bajos niveles de coenzima Q-10, va disminuyendo su producción y la capacidad de convertir la coenzima Q10 a la forma ubiquinol, que es como se he mencionado la forma que el organismo utiliza para realizar la función antioxidante.
Hay muchos aspectos diferentes que pueden influir en la variabilidad de la respuesta clínica a la suplementación con CoQ10, como son las dosis terapéuticas, la formulación farmacéutica empleada, la gravedad de la enfermedad subyacente, y la progresión del daño tisular, pero probablemente hay muchos otros componentes, la genética, el medio ambiente, e incluso epigenética que modulan la respuesta al tratamiento.
Es importante proporcionar dosis adecuadas de CoQ10 y las formulaciones adecuadas ya que muchas veces los pacientes reciben dosis insuficientes de compuesto, sobre todo cuando la deficiencia es grave.
Antes, solo encontrábamos la Ubiquinona (la forma oxidada de CoQ10) en el mercado farmacéutico, recientemente, se han solubilizado y estabilizado formulaciones que son capaces de preservar el CoQ10 en su forma reducida, y varias empresas están comercializando la forma reducida (CoQH2 o ubiquinol) o junto con NADH.
Ambos compuestos son absorbidos por el tracto gastro intestinal, donde la absorción de Ubiquinona se reduce a ubiquinol y luego es transportado a las células periféricas unido a lipoproteínas.
¿Se recomienda Q10 en Menopausia?
Según la AEEM, el 30 % de mujeres posmenopáusicas presenta cifras elevada de colesterol, lo cual aumenta el riesgo de sufrir aterosclerosis y enfermedades cardíacas.
Gracias al papel de los estrógenos, las mujeres contamos con un 20% más de colesterol HDL (o bueno) que los varones durante nuestra edad fértil.
Por este motivo, durante los años previos a la menopausia estamos mas protegidas frente a las enfermedades cardiovasculares que los varones, no siendo así en la nueva “etapa”.
Se sabe que las estatinas, los medicamento prescritos para el colesterol, inhiben el Q10 por lo que sería un suplemento a evaluar cuando se están tomado estos medicamentos.
El Ubiquinol podría tener efectos beneficiosos para las mujeres que tienen síndrome metabólico y trastornos musculo esqueléticos provocados por las estatinas, aunque se necesitan más estudios.
En mortalidad cardiovascular, un estudio de seguimiento del ensayo Q-Symbio realizado en 2014 ha aportado pruebas convincentes de que la complementación con coenzima Q10 reduce la mortalidad y fortalece el corazón en la insuficiencia cardiaca.
Efecto antienvejecimiento en la piel. Los procesos de envejecimiento y fotoenvejecimiento están asociados con un aumento en la oxidación celular. La Q10, tiene un importante papel debido a sus propiedades bioenergéticas y antioxidantes y este efecto podría estar relacionado con el contenido que hay en la piel en sí misma, especialmente en la epidermis.
Hay dos productos cuya fórmula puede ser útil, para la mejora del funcionamiento cognitivo, prevención cardiovascular, aporte de energía y capacidad antioxidante.
Ambos contienen Q10, además de otros complementos, aunque los indico para necesidades diferentes.
Es una formulación única desarrollada por Vitae Natural Nutrition en colaboración con la Facultad de Farmacia de la UB, donde yo estudie, y esta testado clínicamente en el Hospital Universitario de Vall de Hebrón.
Contiene: NADH, CoQ10, Serina y Vitamina C
La Q10, va unida al NADH necesario para pasar a su forma reducida ubiquinol, del que ya hemos hablado anteriormente.
El NADH, además, interviene en la síntesis de neurotransmisores: dopamina, serotonina, adrenalina y noradrenalina y en deportistas ayuda a proporcionar al musculo más fuerza de resistencia y capacidad de recuperación.
SERINA:
Es un aminoácido clave entre la comunicación de las células nerviosas, precursor del triptófano imprescindible para formar serotonina. Es el componente primario de la fosfatidilserina, el principal componente endógeno del cerebro. Útil para mejorar la capacidad de concentración, memoria y memorización.
Cuando recomiendo RECONNET en menopausia….
Formulación que contiene por capsula natural 100% de betacaroteno:

El Omega 3, Ácido docosahexanoico (DHA) se obtiene de la anchoveta del Perú, pez pequeño, con una longevidad de solo tres años, teniendo poca capacidad de almacenar tóxicos del mar.
La tecnología de extracción y concentración de este aceite se denomina “Supercritical Concentracion” con CO2. No contiene contaminantes.
Lo indico en todas las edades, pero sobre todo en Menopausia, para el mantenimiento de membranas, el Ácido docosahexanoico (DHA) contribuye al mantenimiento de la visión en condiciones normales y a mantener el funcionamiento normal del cerebro.
La vitamina D contribuye a regular nuestro sistema inmunitario y la salud ósea.
El Q10 en esta fórmula, actúa como antioxidante para preservar nuestra salud cardiovascular.
El AAL o acido alfa lipóico, cuando se encuentra en abundancia en el organismo, tiende a optimizar la obtención de energía de los hidratos de carbono, pero también limita el paso del resto de recursos alimentarios a la forma adiposa, y de hecho estimula el consumo de las grasas como fuente de energía cuando hay una baja presencia de hidratos de carbono en la dieta.
Fomenta la combustión de la grasa corporal en dietas bajas o moderadas en hidratos de carbono, con índice glucémico bajo, lo cual las hace en teoría más eficaces en la pérdida de peso en Menopausia.
Tienes alguna duda…escribe un comentario y pregunta lo que quieras.
FELIZ DOMINGO.
Referencias:
Nuevas estrategias de salud en Menopausia.
Coenzima Q10 profundizando en su estudio.