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Blog by Teresa Bonnin

Esta es una de la preguntas que más me hacen en la consulta de nutrición, y es que muchos de los medicamentos prescritos por el médico pueden impedir que la persona mantenga su peso.

Como farmacéutica-nutricionista me cuesta explicar a los pacientes que el medicamento prescrito para una determinada patología les aumente su peso y deben tomarlo hasta que su médico indique lo contrario.

¿Como ayudarles para que logren mantener su peso y evitar un aumento de su grasa visceral con el consiguiente perjuicio de padecer el “síndrome metabólico” (colesterol alto, hipertensión y diabetes tipo 2)?

Voy a intentar hacer una revisión de los fármacos que pueden ser causa de problemas de peso. Se trata de un listado informativo.

Recuerda:

No debes dejar nunca tu tratamiento sin consultar con tu médico o farmacéutico.

PSICOFÁRMACOS

Los psicofarmacos pueden aumentar de peso y están descritos en sus prospectos.

Los antidepresivos como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), tienen como efecto secundario el aumento de peso, si bien, no afectan a todas las personas.

Muchos médicos especialistas prescriben por ejemplo la fluoxetina, un ISRS para elevar sus niveles de serotonina y disminuir su ansiedad, siendo útil para bajar de peso en determinados pacientes.

Otros antidepresivos, como los tricíclicos y tetracíclicos, inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO), trazodona, nefazodona o mirtazapina, también suelen producir aumento de peso. Se les atribuye la capacidad de aumentar la preferencia o impulso por la ingesta de alimentos ricos en carbohidratos.

Los antipsicóticos, sobre todo los más antiguos, suelen provocar aumento de peso, al igual que la clozapina, la olanzapina, quetiapina, risperidona y ziprasidona, mientras que, por ejemplo, el aripiprazol, no suele provocar alteraciones en el peso.

Entre los fármacos utilizados en el trastorno bipolar, el litio, valproato y carbamazepina suelen provocar aumento de peso, mientras que el topiramato tiende a disminuirlo. Es un fármaco prescrito por muchos endocrinos en determinados paciente para perder peso.

Un fármaco utilizado en deshabituación tabáquica y en depresión llamado Bupropión con actividad dopaminérgica y noradrenérgica, tiene efectos mínimos sobre el peso. En la obesidad, el bupropión no produce aumentos de peso en los pacientes e incluso puede provocar pérdidas; pero en algunos casos, al tomarlo dicen sentirse más satisfechos con una ingesta de menor cantidad de comida.

Está contraindicado en pacientes con bulimia o anorexia nerviosa debido a la alta incidencia de convulsiones que se han comunicado en el uso de este fármaco.

Los antidepresivos que menos alteración de peso producen son la Venlafaxina y la Duloxetina.

Las benzodiazepinas (BZD) demasiado prescritas a mi entender, provocan alteraciones en el apetito que pueden aumentar o disminuir el peso.

El problema principal es el mal uso de fármacos (como determinados psicofármacos y antidepresivos) en el tratamiento de la obesidad con objeto de mejorar el estado de ánimo del paciente. Dicha sustancia puede provocarle un aumento del apetito, que se manifestará con un aumento de la ingesta y, en consecuencia, un aumento del peso corporal. Se obtendría como resultado un circulo vicioso y dar lugar a un fallo del tratamiento.

BETABLOQUEANTES

Las personas a las que se les ha prescrito betabloqueantes pueden aumentar de peso. Uno de los fármacos más conocidos es el Atenolol, el más antiguo y con el que se pueden ver variaciones en el peso (alrededor de 1-3 kg).

Los betabloqueadores más modernos,  no suelen causar aumento de peso como efecto secundario. El peso puede aumentar durante las primeras semanas de la administración del betabloqueante y luego, por lo general, se estabiliza.

Los betabloquenates se prescriben en algunos pacientes como terapia antitiroidea.

ESTROGENOS Y PROGESTAGENOS

Son los fármacos por excelencia sobre todo en mujeres,para aumentar de peso. Los encontramos en los Anticonceptivos Orales (AO) o en la Terapia de Reemplazo hormonal (THR). El estrógeno estimula la lipogénesis,  es decir la acumulación de grasa.

Un anticonceptivo inyectable Depo-Progevera, puede aumentar el peso hasta 9 kg en un periodo de 6 meses.

Los fármacos del grupo de los progestágenos son muy empleados en el tratamiento de caquexia tumoral, especialmente medroxiprogesterona y acetato de megestrol  por aumentar la ingesta de alimentos y hacer positivo el balance proteico, mejorando la ganancia de peso.

ANTIINFLAMATORIOS

Los pacientes que toman antiinflamatorios (AI) pueden aumentar de peso, resultado de la retención de líquidos que estos provocan.

ESTATINAS

Las estatinas puede causar aumento de peso, debido a que reducen los niveles del coenzima Q10, evitando la conversión de T4 ( tiroxina) en T3 (triyodotironina), que es la hormona que activa la tiroides. En estos casos un complemento nutricional con ubiquinol, podría evitar el aumento de peso.

Existen numerosos fármacos que, de forma directa o como efecto secundario a su acción principal, influyen en la regulación del apetito y la sensación de saciedad.

Esto resulta de gran importancia, principalmente, porque este tipo de efectos puede ser beneficioso en el tratamiento de determinadas patologías en las que se persiga una modificación del patrón alimentario a través de una mayor o menor ingesta de alimentos.

Pero contrariamente, debe tenerse en cuenta qué fármacos pueden tener este efecto cuando la modificación en la regulación del apetito no sea deseada e incluso cuando pueda perjudicar la evolución de la patología tratada,  y esto es lo que debemos tener en cuenta los farmacéuticos-nutricionistas.

Si un paciente que sigue una dieta específica, y no pierde peso, (además de otros factores a tener en cuenta en su historia clínica y dietética), se debería valorar conjuntamente con su médico los fármacos que tiene prescritos.

 

Bibliografía:

  • Zheng H, Lenard N, Shin A, Rudolf Berthoud H. Appetite control and energy balance regulation in the modern world: Reward-driven brain overrides repletion signals. NIH Public Access. 2010.
  • Dastjerdi MS, Kazemi F, Najafian A, Mohammady M, Aminorroaya A, Amini M (2007) Estudio experimental de la terapia de combinación de metformina y fluoxetina para la reducción de peso. International journal of obesity, 31 (4): 713- 717.
  • Case M, Treuer T, Karagianis J y Poole Hoffmann V. The potential role of appetite in predicting weight changes during treatment with olanzapine. BMC Psychiatry. 2010.
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