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Blog by Teresa Bonnin

A medida que se acerca el Año Nuevo, ya es un clásico lo de proponernos cosas. La idea de que una vez al año tenemos que transformar nuestras rutinas de trabajo, forma de vida, cuidar nuestro cuerpo etc. por el simple hecho de que llegue un nuevo año (estar más en forma, más delgado, más concentrado, cuidarnos por fuera, apuntarme al gimnasio etc.,) es suficiente para estresarnos.

 
Este año, os propongo en lugar de crear resoluciones, establezcamos intenciones, para un 2018 en movimiento y todo lo demás saldrá más que bordado.
Algunos días, la simplicidad nos sirve, con una sola palabra, para recordarnos lo que nos gustaría fomentar: Aliento, alegría, gratitud.
Otros días, es más complejo, nos cuesta empezar algo y transformarlo en algo positivo.
El propósito de una intención es elegir una acción, sentimiento o estado mental que DEBEMOS LLEVAR A LA PRACTICA Y CULTIVARLO.
Típicamente, las resoluciones de Año Nuevo son acciones externas o resultados deseados, y normalmente se derivan de lo que creemos que falta en nuestras vidas. Las intenciones, por otro lado, no son externas. No viven fuera de nuestras mentes o almas, están ahí, MUY DENTRO y a menudo necesitan ser resucitadas. Esta es la razón por la cual las intenciones pueden ser mucho más accesibles y satisfactorias que las resoluciones.
Si buscamos una intención para el próximo año, una pregunta que debemos hacernos es:
¿Qué más necesitamos en nuestras vidas?
Hay que cavar un poco y llegar a descubrirlo, y preguntarnos,  ¿Esta búsqueda proviene de un sentido distorsionado de mi autoestima? ¿Tengo suficiente, independientemente de lo que logre? ¿Mi amor propio está vacío? ¿Tengo sentimientos de culpa? ¿Vergüenzas?
En resumen, ¿dónde está el puntito de dolor en mi vida? Estas son preguntas importantes para responder en este 2018 y aunque es normal que te provoquen incomodidad o vulnerabilidad, son las que has de resolver y llevar a la acción.
Mis intenciones para el 2018 son:
Llegar a la simplicidad y disfrutar de las pequeñas cosas que hago cada día.
Saber cuáles son mis defectos, y saber que simplemente estoy haciéndolo, lo mejor que puedo.
Sé que soy vulnerable, y puedo superar las cosas difíciles.
Voy a arriesgarme, mantener mi corazón abierto, saber decir sí y saber a decir no, con un pensamiento crítico.
En fin, la lista es infinita y oh,  muy muy personal. Lo importante es escucharte y tomar consciencia de ti mismo, y descubrirás exactamente qué palabra o frase o sentimiento puede inspirar tu próximo año 2018.

Y para acabar…. que tengas unas feliz entrada de año 2018!!!!


 

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