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Salud

 ALIMENTACION SALUDABLE

Es importante que todos los profesionales sanitarios tengan conocimientos sobre una alimentación saludable y sepan transmitir esos conocimientos de la mejor manera para así poder prevenir futuras afecciones (diabetes, hipercolesterolemia, obesidad), que con educación nutricional pueden evitarse.

En este caso la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) junto con la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC), han presentado una guía en formato pdf con consejos sobre alimentación saludable. En ella informan sobre los perjuicios de las dietas milagro y dan unos consejos básicos para llevar una alimentación equilibrada y saludable.

En este sentido es un gran acierto que cuando una persona vaya al médico o especialista en nutrición no sólo le diga las pastillas que tiene que tomarse, sino también las pautas dietéticas que harán que su enfermedad mejore o pueda evitarse.

Entre los contenidos que puedes encontrar en la guía están: pautas para la realización de un menú equilibrado, nociones básicas para hacer una buena compra, nutrición en diferentes etapas de la vida, etc. Viene a ser la continuación de una primera guía online que sacó la SENC titulada: Guía de la alimentación saludable. En este caso la guía es más corta y con aspectos más concretos dirigidos a la medicina familiar.

Guía SENC de la alimentación saludable (PDF)

Guía de alimentación y salud | UNED

 

HABITOS ALIMENTICIOS

 La formación de buenos hábitos alimentarios es un excelente instrumento para prevenir enfermedades y promover la salud en la población. La mejor manera de alcanzar un estado nutricional adecuado es incorporar una amplia variedad de alimentos a nuestra dieta diaria y semanal.

La alimentación está influenciada por factores socioeconómicos y culturales (componentes religiosos, psicológicos y pragmáticos). Es evidente que la disponibilidad, el coste y la caducidad de los alimentos han contribuido sobre los hábitos dietéticos de la población, y la elección final determinará el perfil de cada dieta.

Los cambios sociales que se han producido en nuestro país también han modificado las costumbres alimenticias. Hay que considerar también la influencia del marketing, la publicidad ejercida por las empresas agroalimentarias y de los medios de comunicación sobre los hábitos en la alimentación.

Una alimentación saludable requiere, en muchos casos, de una educación nutricional que debe promoverse desde la infancia, en el núcleo familiar ya que los hábitos adquiridos en esa etapa son fundamentales para una correcta alimentación en la adolescencia y una prevención de las enfermedades vinculadas a los trastornos alimenticios. Los efectos positivos o negativos de la alimentación tendrán repercusión, tarde o temprano, en la salud.

Una gran parte de la población mundial sufre las consecuencias de la malnutrición y la otra parte de población que está sobrealimentada sufre, a su vez enfermedades debidas al exceso de alimentos.

La evolución del comportamiento alimentario se ha producido como consecuencia de diferentes factores, como por ejemplo:

  • el paso de una economía de autoconsumo a una economía de mercado
  • el trabajo de la mujer fuera del hogar
  • los nuevos sistemas de organización familiar, etc.
  • La tradición, los mitos y los símbolos son determinantes de la comida de cada día, ya que intervienen en las preferencias y aversiones que manifiestan los individuos. Estos factores juegan un importante papel en las formas de preparación, distribución y servicio de alimentos.

 

En la actualidad existe una gran preocupación por la salud y se reconoce a la alimentación adecuada como un instrumento de protección de la salud y prevención de enfermedades

 

EDUCACION NUTRICIONAL

 Son cada vez más los trabajos de investigación que ponen de manifiesto el decisivo papel que juegan los hábitos de vida, entre ellos los alimentarios, en el nivel de salud de los individuos. De ahí la importancia de las medidas dirigidas a educar a las personas y a las comunidades en este sentido, constituyéndose las mismas en una parte esencial de la planificación sanitaria en materia de nutrición.

La adopción de correctos hábitos alimentarios es crucial para la promoción de la salud individual y colectiva así como para prevenir un gran número de enfermedades que en mayor o menor medida están relacionadas con la alimentación. Por todo ello, el adquirir conocimientos sobre los alimentos y los nutrientes, la frecuencia de consumo y las cantidades que son adecuadas en función de las circunstancias de cada persona, conforman la base fundamental para crear una actitud responsable hacia la forma de alimentarse.

Es necesario proporcionar los conocimientos y favorecer la adquisición de destrezas y habilidades en materia de nutrición, ya que los hábitos alimentarios forman parte de los factores que condicionan el estado de salud.

La educación nutricional se puede definir como “la parte de la nutrición aplicada que orienta sus recursos hacia el aprendizaje, adecuación y aceptación de unos hábitos alimentarios saludables, en consonancia con los conocimientos científicos en materia de nutrición, persiguiendo el objetivo último de promoción de la salud del individuo y de la comunidad” (Aranceta, 1995).

La educación en nutrición supone una combinación de las siguientes actividades: suministro de información, aporte de conocimientos sobre los motivos del beneficio que produce consumir ciertos alimentos y adopción de ciertas conductas, influencia en sus actitudes y opiniones, ayuda a adquirir aptitudes personales y motivación a la hora de adoptar prácticas alimentarias saludables. La instrucción en nutrición, en su sentido más amplio, también supone influir en la política pública y promover el acceso a una variedad de alimentos nutritivos, ricos en macro y micronutrientes.